Piedras de Ámbar

Las piedras de ámbar están formadas por resina fosilizada procedente en su mayoría de restos de coníferas y angiospermas. Generalmente son de color miel, aunque también existen algunas variedades amarillas o de color marrón.  Desde los tiempos del Neolítico, ésta piedra semipreciosa ha sido muy apreciada tanto por su cálido color, como por su indiscutible belleza natural. Así pues, el ámbar continúa siendo muy utilizado tanto en joyería como de agente curativo en la medicina popular.


En la Antigüedad, se pensaba que el ámbar poseía propiedades mágicas, siendo por este motivo utilizado por muchas culturas como un talismán. Incluso hoy en día, las piedras de ámbar todavía son usadas para proteger a los más pequeños contra el ‘mal de ojo’.

Además, cabe destacar el hecho de que la resina al bajar por el tronco de los pinos se convertía en una trampa para pequeños insectos. Esto sucedía porque se veían atraídos por su olor y color. De hecho, hoy en día podemos encontrar multitud de piedras de ámbar con insectos en su interior de hace varios millones de años.

A pesar de que se halla a lo largo y ancho del planeta, en la actualidad sólo existen veinte regiones con la suficiente cantidad para que la explotación sea rentable. Se encuentra mayoritariamente en la región báltica de Europa Oriental, en algunos estados de México y República Dominicana.

¿De dónde vienen las piedras de ámbar?

Existen varios tipos de ámbar basándose en su procedencia, siendo los siguientes:

  • Ámbar dominicano: Caracterizado por su gran variedad de colores, formas y tamaños. En cuanto a sus colores, van desde un amarillo claro a un rojo profundo, pasando por azul y un verde humeante.
  • Ámbar mexicano:  Es la variedad que se encuentra en Chiapas y es el de mayor dureza del mundo (de 2,5 a 3,0 en la escala de Mohs), lo que le brinda un importante prestigio internacional como material para la escultura.
  • Ámbar báltico: En la mayoría de los casos, dicho tipo de piedra supera los 40 millones de años. Uno de los factores que más distingue a esta variante del ámbar del resto es su alto contenido en ácido succínico. Posee unos valores de entre el 5-8%.
  • Ámbar español: En el territorio español hay localizados más de 120 yacimientos de esta piedra semipreciosa, la mayoría de los cuales datan del Cretácico.

Por otro lado, también podemos clasificar los tipos de ámbar según el color. Generalmente hay cuatro colores, aunque todos ellos con ciertos matices hacia diferentes tonos, pudiendo llegar a ser más de 400.

Diferentes colores de las piedras de ámbar

  • Ámbar azul: Se trata quizá del más exótico y sólo está disponible en República Dominicana. Se cree que proviene de las cenizas volcánicas de la zona.
  • Ámbar amarillo: Es el tipo de ámbar más común de todos.
  • Ámbar rojo: Conocido también con el nombre de “cherry”, el cuál es característico de Chiapas, México.
  • Ámbar negro: También es conocido como azabache. Está formado por carbón o madera fosilizadas y es el más económico de todos.

¿Qué significado tienen la piedras de ambar?

En la Grecia Clásica a la piedras del ámbar les daban el nombre de “elektron”, ya que observaron que al frotarla contra las prendas de lana se producía electricidad estática. De hecho, la actual palabra “electricidad” proviene de la palabra “elektron”. También se creía que el ámbar esculpido en forma de falo favorecía la fertilidad y mejoraba las relaciones sexuales. Mientras tanto, en la Antigua China se pensaba que representaba la forma física que adoptaban las almas de los tigres cuando morían.

Por el contrario, en la Edad Media se le dio un significado religioso. Se pensaba que esta piedra semipreciosa protegía frente a las maldiciones y demonios además de proporcionar buena fortuna. Por este motivo, era bastante habitual que se portase una piedra como amuleto. Sin embargo, entrado el Renacimiento se consideraba simplemente un talismán que brindaba belleza a aquellas mujeres que portaban la piedra.

Es por ello, que en la actualidad el ámbar es una piedra semipreciosa con multitud de significados en relación al misticismo. Pero, lo que es indudable es que se trata de un material idóneo para elaborar joyas debido a su belleza y durabilidad.

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