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Pendientes de Ámbar

Los pendientes de ámbar son un tipo de joya muy extendida en nuestros días. Sin embargo, al igual que el resto de complementos estéticos, los pendientes son usados desde hace milenios. Se han encontrado pendientes en algunas sepulturas que datan de la edad de bronce. En algunos pueblos antiguos incluso se encontraban como un adorno nasal, como sucede hoy en día.


Resulta curioso observar como en el Antiguo Egipto no se estilaba este tipo de joyería.

Los griegos y romanos fueron de los primeros en realizar pendientes de mayor elaboración y riqueza. Esto se debe a que al simple pendiente le añadían perlas, gemas, piedras de ámbar u otros tipos de materiales que permitieron realzar la belleza del pendiente.

Su uso era esencialmente en mujeres, esto también sucedía en Occidente. Hoy en día los pendientes son llevados por ambos sexos indistintamente. Y no sólo son portados en las orejas, sino que las personas dan rienda suelta a su imaginación y los colocan en el ombligo, labio y lengua, entre otros. En los últimos tiempos, han aparecido diferentes piedras y materiales para su elaboración, pero las piedras semipreciosas como el cuarzo, la amatista o el ámbar, siguen aportando elegancia junto a un estilo moderno.

Formas para unos pendientes de ámbar

  • Pendiente de botón: Son aquellos que quedan totalmente pegados a la oreja. Lucen más con el pelo recogido y pueden ser utilizados con looks informales en combinación con otro tipo de joyas como un collar de ámbar.
  • Pendientes de aro: Se encuentran de diferentes tamaños y realizado en oro, plata e incluso con piedras como el ámbar. Este pendiente es atemporal, siempre está de moda y es un complemento perfecto para ir radiante en cualquier situación.
  • Pendientes alargados: Cuentan con una base en la que se cuelgan plumas, lágrimas, perlas, piedras preciosas, piedras de ámbar…Quedan fabulosos tanto con el pelo suelto como recogido.

Tipos de cierre de unos pendientes de ámbar

  • Pendiente cierre clip: Es uno de los más antiguos teniendo su edad dorada en los años 60. Son cómodos de llevar incluso no hace falta tener perforadas las orejas. Este tipo de pendiente es utilizado por muchas mujeres que decidieron no hacerse los orificios, de este modo también pueden lucir elegantes. Generalmente, en el caso del ámbar suelen incluir una piedra de un tamaño considerable.
  • Pendientes a presión: La mayoría de los pendientes tienen este tipo de cierre. Dicho cierre puede ser simple, de rosca o mariposa. Pese a que hay tres tipos de variantes, el de mariposa suele ser el más utilizado porque encaja perfectamente y brinda una mayor sujeción.
  • Pendientes de cierre omega: Es uno de los cierres más clásicos. Gracias a su estructura es ideal para soportar mayor peso que el resto de cierres por lo que se reserva para pendientes más voluminosos. Su nombre viene de que al montar las piezas éstas se asemejan a la forma de la letra griega omega.
  • Pendientes de cierre tipo gancho: A este tipo de cierre también se le conoce como ‘hippie’. Es probablemente uno de los más sencillos y rápidos de colocar.
  • Pendientes de cierre catalán: Es una especia de mezcla entre el cierre a presión y el cierre de gancho. Básicamente es un cierre a presión pero se encaja con una palanca articulada que se engancha en un agujero que se encuentra al otro extremo del pendiente. Al encontrarse totalmente enganchado, es muy improbable que se abra.

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